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11.4.07

el cliente manda

Es viernes. Mi gerente nos reune a mi y a mi jefa para decirnos que en breve comienza la ejecución de un proyecto (se trata de un edificio de nueva construcción, así que no hay que renovar nada sino poner algo) y tendremos que supervisar la implantación por parte del proveedor. El proyecto ejecutivo y el concurso se hicieron hace un año y medio, porque se consideraron conjuntamente las sedes de Barcelona y de Madrid del cliente; primero se ejecutó Madrid y ahora le toca a Barcelona. Como ha pasado tanto tiempo, muchas de las consideraciones iniciales (dimensionado de personal, distribución de espacios, etc.) han cambiado. En fin, que el gerente nos dice que hoy o el lunes como mucho el cliente enviará los planos actualizados del nuevo edificio, y que con ellos hay que actualizar la tabla de dimensionado (donde se indica para cada espacio físico, el número de personas que hay y su perfil, que define el tipo de teléfono, si utiliza PC o no, etc.), para poder hacer la petición correspondiente al proveedor. La tabla tendría que estar acabada y revisada por el gerente el viernes de la semana que viene. Es un edificio de 14 plantas (la tabla de dimensionado actual tiene unas 700 filas), pero en una semana, es digerible.

Pasa el lunes. Pasa el martes. El miércoles, el jueves, el viernes. Alguien envía algo? Nooooo...

El lunes siguiente yo tengo vacaciones, estoy volviendo de Valencia. Llego el martes, y lo primero que me dice mi jefa cuando entro por la puerta es: "tenemos mucho trabajo". Sí, han llegado los planos, y hay que entregar la propuesta de replanteo a la gerencia del cliente... el jueves a primera hora. Dos días para repasar 14 plantas? Imposible. Por suerte, otro compañero no está muy cargado de trabajo y nos ayuda, así que nos repartimos las plantas... pero no tenemos tanta suerte, porque mi amiga la gerente me envía un mail a media mañana pidiéndome algo que necesita para la reunión de esta tarde. Como sabemos quién manda, pierdo el resto de la mañana con lo de la gerente (como si la semana anterior no hubiera sabido que tenía esta reunión y que necesitaría estos documentos...).

Cuando por fin me pongo a mirar los planos, hay zonas que ni siquiera están identificads, y espacios que no logramos averiguar a qué corresponden. Porque si ves un dibujito de una mesa, unas sillas y al lado una camilla, pues entiendes que es una consulta, pero si ves una sala con unos aparatos raros (mis conocimientos en el campo de la medicina son equiparables a los de swahili)... El miércoles se dignan a enviarnos unos planos menos detallados pero con las zonas definidas, es algo tarde para cambiar lo que ya hemos hecho, pero ayuda. Otro detalle a tener en cuenta es que la tabla original la hizo mi jefa, pero se la destrozó la Gerente-Marrón. La Gerente-Marrón tenía la manía de trabajar hasta muy tarde (cuando digo muy tarde es muuuy tarde, se han visto casos de archivos guardados a las 2 de la mañana), y lo peor es que las horas extra no las hacía sola: si quería, tenías que quedarte con ella, y probablemente para mirar cómo destrozaba tu trabajo, sin rechistar. Hablo en pasado porque ya no trabaja en nuestra empresa (se fue a uno de los clientes... ahora la seguimos soportando, pero con más autoridad, porque es del cliente), yo la conocí pero afortunadamente no la sufrí, porque hacía el tipo de cosas que me ponen de los nervios. En este caso, el repaso de última hora de la Gerente-Marrón hizo que aparecieran cosas incoherentes en la tabla.

En fin, que acabamos como buenamente podemos y me pongo a unificar lo que hemos hecho los tres, intentando que mantenga un poco de coherencia, y mi jefa se las apaña para conseguir algo presentable para la reunión del jueves.

Hoy mi jefa y yo nos hemos pasado la mañana en la sede actual del cliente, entrevistándonos con usuarios. Con esa información y la de la tabla de dimensionado, tengo que elaborar otro documento... que hay que entregar el viernes. Total, que esta tarde, con la cabeza como un bombo por la sobredosis de información de toda la mañana (en la que además hemos sido paño de lágrimas de los usuarios, que nos explicaban sus quejas sobre la distribución del nuevo edificio), me he dispuesto a comparar la información de las entrevistas con lo que teníamos previamente, y me han dado ganas de llorar. En la tabla faltan espacios, la identificación de las zonas no está clara (como decía, los planos con las zonas llegaron cuando ya habíamos hecho algunas zonas por intuición)... Pero qué esperabas? Es lo que pasa cuando pones a 3 personas a trabajar a destajo en algo que hay que entregar en dos días. Al final, me va a tocar repasarme la tabla entera y elaborar el otro documento, todo en un día.

Pero me dejo el mejor dato para el final. Hoy nos ha quedado pendiente una entrevista, en principio hemos quedado con la usuaria para mañana por la mañana, pero nada más llegar a la oficina, nos ha llamado para aplazarla... al viernes. Sí, señor, hemos logrado rizar el rizo! El viernes la entrevistamos, el viernes entregamos el documento a gerencia!

Lo que más rabia me da es que todos estos retrasos no son culpa nuestra. Pero como decimos por aquí, qui paga, mana!

Etiquetes de comentaris: ,

Anonymous willeisner va dir...

Bueno, dificil muy dificil pero como dicen en donde tu ya sabes, al cliente y a tu jefa: como desees y una sonrisa de orjea a oreja. SIempre habrá momentos mejores.

Suerte en tu odisea Ulises

12/4/07 22:47

 
Anonymous Lady Madonna va dir...

Gracias por los ánimos... te aseguro que una sonrisa me has levantado :)

salu2

14/4/07 10:43

 

Digues la teva!

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